¿Estímulo o estrangulamiento? El salario mínimo en economías duales centroamericanas
El
multiplicador keynesiano y la trampa de la informalidad
“El salario
mínimo no es solo una variable económica: es una señal política, un compromiso
ético y una apuesta institucional.”
— Stiglitz & Rosengard (2020, p. 273)
Por Jesse J. De León ORCID 0009-0009-1746-8682
Publicado en la Revista del Instituto Centroamericano de Administración Pública
Resumen ejecutivo
En
países latinoamericanos, especialmente en Centroamérica el debate sobre el
salario mínimo se ha polarizado entre dos narrativas simplistas: por un lado,
los empresarios advierten que cualquier aumento provocará desempleo y cierres;
por otro, sindicatos y movimientos sociales lo presentan como un motor automático
de crecimiento. Este artículo demuestra que ninguna de las dos visiones es
suficiente en una economía dual y especialmente como la guatemalteca que está marcada
por una alta informalidad (70 %), mercados concentrados y escasa capacidad
fiscal. A partir del marco del multiplicador keynesiano y la teoría de
la dualidad del mercado laboral, se argumenta que un incremento salarial
puede estimular la demanda agregada, pero solo si va acompañado de políticas
estructurales: formalización progresiva, regulación antimonopolio, inversión en
productividad y subsidios focalizados. Sin ellas, el ajuste —especialmente si
es abrupto— corre el riesgo de acelerar la automatización, la evasión laboral y
la fuga al sector informal, profundizando la desigualdad en lugar de reducirla.
1.
Introducción: entre la protesta y la piedra en el estanque
Cuando
el gobierno anuncia un aumento al salario mínimo, los empresarios responden
casi por reflejo, con advertencias sobre el desempleo. Pero rara vez se
escuchan protestas cuando esos mismos actores elevan los precios de bienes
esenciales, a veces incluso antes de que suban sus costos, como ocurre con los
combustibles (PNUD, 2023, p. 64). Esta asimetría revela un sesgo discursivo: se
castiga cualquier intervención estatal como “intromisión”, pero se normaliza la
concentración de poder privado como “libre mercado”.
La
intuición keynesiana dice que un mayor ingreso para los sectores de menores
recursos genera un efecto multiplicador por su alta propensión marginal al
consumo (PMC) es sólida en teoría. Pero no opera en vacío. Su eficacia depende
de tres condiciones frecuentemente ignoradas:
- Que la economía tenga capacidad
ociosa
(infraestructura, mano de obra disponible, cadenas de suministro locales),
- Que el gasto adicional se canalice
mayoritariamente en bienes y servicios nacionales (no en importaciones),
- Que no existan distorsiones
estructurales
(oligopolios, barreras a la entrada, debilidad institucional) que capturen
los beneficios sin trasladarlos al empleo (Díaz-Bonilla & Gertz,
2022).
En el mercado
centroamericano y especialmente Guatemala incumple las tres. Por eso, el
multiplicador, en lugar de expandirse, se filtra, se distorsiona o se desvía
hacia el mercado informal donde no genera cotizaciones, derechos laborales ni
impuestos.
2. El
multiplicador keynesiano: ¿una piedra o una gota en el desierto?
El
efecto multiplicador, formulado por Keynes (1936), describe cómo un incremento
inicial en el gasto (ΔG) genera un aumento mayor en el ingreso nacional (ΔY). Es
como un efecto dominó; cuando el gobierno o una empresa invierten dinero
produciendo más, ese dinero se convierte en el sueldo o aumento de sueldo de
alguien, quien luego lo gasta en otra cosa, creando una cadena de consumo que
hace crecer la economía más de lo que se invirtió al principio. La fórmula es
la siguiente:
k=11−PMCk=1−PMC1
Donde PMC es la propensión marginal al consumo. Si PMC = 0.8, entonces k = 5: cada USD adicional en manos de un trabajador podría generar USD 5 en actividad económica total y m representa la propensión marginal a importar.
En
Centroamérica, la PMC es alta: los hogares de menores ingresos en Guatemala destinan
más del 90 % de su ingreso al consumo (INE, 2024), especialmente en alimentos,
transporte y vivienda. Esto sugiere un k potencialmente elevado. Pero
aquí surge el primer límite:
¿Dónde se
gasta ese dinero?
En
2023, el 34 % del gasto en bienes finales en Guatemala correspondió a
importaciones (Banguat, 2024). Cada dólar equivalente a la moneda de los países
centroamericanos se va en ropa usada (paca, ropa americana, bultos), teléfonos,
alimentos procesados o combustibles no multiplica dentro del país, se filtra al
exterior.
Peor
aún: en sectores con alta concentración (cemento, azúcar, telecomunicaciones),
los incrementos en demanda no se traducen en más producción ni empleo, sino en
mayores márgenes de ganancia (World Bank, 2022, p. 87). El “efecto dominó” se
detiene en el primer eslabón.
3. La
dualidad del mercado laboral: cuando el multiplicador choca con la realidad
Antes
de anunciar un aumento a los salarios mínimos, hay que hacer una revisión del
mercado. Centroamérica presenta una fragmentación estructural donde la regla es
la informalidad. Por ejemplo:
- Guatemala: Solo el 30 % es formal, mientras
el 70 % sobrevive en la informalidad (CIEN, 2023).
- Honduras: La situación es aún más aguda, con
una informalidad que ronda el 82 %, dejando a la gran mayoría fuera
del alcance de la protección del salario mínimo (INE, 2023).
- El Salvador: Aunque tiene una tasa de
formalidad ligeramente mayor por su nivel de urbanización, la informalidad
aún alcanza el 60 % (OIT, 2022).
Ante un aumento
salarial, las empresas formales enfrentan una disyuntiva:
- Absorber el costo mediante mayor productividad
(inversión en tecnología, capacitación).
- Trasladarlo a precios (si tienen poder de mercado).
- Reducir empleo (despido, no reposición).
- Automatizar procesos (especialmente en maquila textil,
agroindustria y servicios básicos) (BID, 2021).
Los
datos respaldan lo último: un estudio del Banco de Guatemala (2022) estimó que
un incremento del 10 % en el salario mínimo formal generó una reducción del 1.8
% en el empleo formal, mientras el empleo informal aumentó 2.3 %. Es decir,
hubo un desplazamiento, no creación neta.
Este
fenómeno se conoce como la dualidad estructural del mercado laboral (Fields,
2021), y explica por qué, en economías con alta informalidad como las nuestras,
los aumentos salariales abruptos pueden terminar deteriorando la calidad del
empleo general, empujando a más trabajadores hacia el sector sin beneficios
sociales.
En este
escenario, el efecto multiplicador de Keynes se debilita, ya que el aumento de
ingreso no se distribuye equitativamente y el consumo adicional suele irse a
productos importados o al sector informal que no reinvierte en productividad.
4.
¿Controles de precios? Entre la necesidad y la viabilidad institucional
Frente
a la especulación y la concentración, muchos demandan controles de precios.
Pero la evidencia histórica es contundente: Los controles generalizados y
permanentes como en Venezuela, Argentina o Zimbabue generan:
- Escasez artificial,
- Mercados paralelos,
- Caída en la calidad,
- Pérdida de confianza en el Estado
(Hanke & Krus, 2022).
En
cambio, los controles temporales, focalizados y técnicamente viables sí han
funcionado:
- Costa Rica reguló temporalmente el
precio del arroz (2020–2022) mientras fortalecía su producción
estatal y diversificaba importaciones (IMF, 2023).
- México implementó precios máximos
en medicamentos esenciales y exigió transparencia en costos a
farmacéuticas (López-Casero et al., 2024).
La clave no es
si intervenir o no, sino cómo hacerlo sin destruir las señales de mercado.
5. Una
agenda pragmática para Centroamérica
En
lugar de debatir “mercado vs. Estado”, proponemos una agenda de intervención
inteligente, basada en cinco pilares:
|
Pilar |
Acción
concreta |
Fundamento
técnico |
|
1. Formalización progresiva |
Gradualidad en aumentos salariales + incentivos fiscales
por formalización (ej.: exenciones temporales por cada trabajador registrado) |
Reduce el riesgo de desplazamiento inmediato (BID, 2021) |
|
2. Regulación antimonopolio con dientes |
Fortalecer la Dirección de Promoción de la Competencia
(DPDC) con autonomía y capacidad técnica para desinvertir en sectores
concentrados (cemento, azúcar, medicamentos) |
Evita que la demanda adicional se capture en rentas
oligopólicas (OECD, 2022) |
|
3. Transparencia obligatoria |
Ley que exija a empresas en sectores estratégicos
publicar costos y márgenes (como en Colombia con el Registro de Costos en
Salud) |
Expone la especulación y permite ajustes informados
(Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-760/2008) |
|
4. Subsidios focalizados, no universales |
Transferencias directas (ej.: Bono Familia)
condicionadas a salud y educación, en lugar de controles indiscriminados |
Potencia el poder adquisitivo sin distorsionar precios
(Fiszbein et al., 2023) |
|
5. Inversión estatal estratégica |
Compras públicas centralizadas (medicinas, alimentos
escolares), producción estatal de bienes críticos (energía, arroz),
importación directa en crisis |
Rompe la dependencia de oligopolios sin sustituir al
mercado (Stiglitz, 2019) |
Conclusión:
el salario mínimo no es el problema, es el espejo
El salario
mínimo no causa desempleo per se. Lo que genera desempleo es una
economía que no transforma el gasto en empleo de calidad:
- Donde el poder de mercado es más
fuerte que la competencia,
- Donde la informalidad es refugio,
no elección,
- Donde el Estado tiene voluntad para
rescatar empresas en crisis, pero no para regularlas en tiempos de
bonanza.
El verdadero
riesgo no es aumentar el salario mínimo. Es hacerlo sin acompañarlo de reformas
estructurales y culpar luego a los trabajadores por los efectos de un sistema
que los excluye desde antes de nacer.
La pregunta no
es: ¿aumento al salario mínimo = desempleo?
Sino: ¿hasta cuándo seguiremos diseñando políticas para una economía que no
existe… mientras ignoramos la que sí tenemos?
Referencias
(APA 7ª ed.)
Banco de Guatemala [Banguat]. (2022). Incidencia del salario mínimo en el empleo formal e informal en Guatemala: Un análisis de equilibrio parcial. Departamento de Investigaciones Económicas.
Banco de Guatemala [Banguat]. (2024). Informe de política monetaria: Evaluación de la actividad económica y comercio exterior.
Banco Interamericano de Desarrollo [BID]. (2021). El futuro del trabajo en América Latina y el Caribe: ¿Cómo garantizar empleos de calidad en la era de la automatización? [Informe especial].
Centro de Investigaciones Económicas Nacionales [CIEN]. (2023). Ruta para el desarrollo de Guatemala: Desafíos del mercado laboral y la informalidad. Editorial CIEN.
Corte Constitucional de Colombia. (2008). Sentencia T-760/08 (M.P. Manuel José Cepeda Espinosa).
Díaz-Bonilla, E., & Gertz, S. (2022). Impactos de los choques externos en las economías de Centroamérica: Del multiplicador a la captura de rentas. International Food Policy Research Institute (IFPRI).
Fields, G. S. (2021). Labor institutions and economic development: A dualistic perspective. Oxford University Press.
Fiszbein, A., Kanbur, R., & Yemtsov, R. (2023). Social assistance and the market: The role of conditional cash transfers in developing economies. World Bank Publications.
Hanke, S. H., & Krus, N. (2022). World hyperinflations and the failure of price controls. Cato Institute.
Instituto Nacional de Estadística [INE] (Guatemala). (2024). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2023.
Instituto Nacional de Estadística [INE] (Honduras). (2023). Encuesta permanente de hogares de propósitos múltiples.
International Monetary Fund [IMF]. (2023). Costa Rica: Selected issues paper on agricultural price regulation and inflation. IMF Country Report No. 23/154.
Keynes, J. M. (1936). The general theory of employment, interest, and money. Palgrave Macmillan.
López-Casero, P., Ramírez, J., & García, M. (2024). Transparencia de precios en mercados farmacéuticos: Lecciones de la experiencia mexicana. Revista Panamericana de Salud Pública.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OECD]. (2022). Competition law and policy in Latin America: Peer reviews of Argentina, Brazil, Chile, Mexico and Peru. OECD Publishing.
Organización Internacional del Trabajo [OIT]. (2022). Panorama laboral de América Latina y el Caribe: Informe sobre El Salvador. Oficina Regional para América Latina y el Caribe.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD]. (2023). Informe sobre Desarrollo Humano: Tiempos inciertos, vidas inestables en Centroamérica. PNUD Guatemala.
Stiglitz, J. E. (2019). People, power, and profits: Progressive capitalism for an age of discontent. W. W. Norton & Company.
Stiglitz, J. E., & Rosengard, J. K. (2020). Economics of the public sector (4th ed.). W. W. Norton & Company.
World Bank. (2022). Market concentration and the dynamics of recovery in Central America. World Bank Group.




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